Miranda do Douro. Portugal.

Portugal es un país de contrastes vertebrado por dos grandes ríos, el Duero y el Tajo compartidos con España por el que fluye algo más que agua. Y hoy quiero descubriros una población fronteriza pero no como en el antiguo Oeste, una población que hace frontera con el Duero o Douro y con España pero con una cara muy amable y dispuesta a recibirnos con los brazos abiertos por que las fronteras son puntos de intercambio de comercio, que deben unir mas que separar.

Miranda do Douro esta en un balcón sobre el Duero que le otorga unas vistas privilegiadas sobre el río que hace frontera con España. Una población con mucha historia, historias de guerras pero también de convivencia como el hecho de la existencia de parejas mixtas y es que el amor no entiende fronteras. Como todo pueblo fronterizo esta rodeado por una muralla y dispone de las ruinas del reglamentario castillo.

Me encanta la distribución del centro histórico con casas en piedra y muchas encaladas en blanco respetando la arquitectura tradicional. En los bajos suele haber preciosas “lojas” con un sabor vintage muy autentico o restaurantes donde disfrutar las excelencias de la cocina mirandesa donde la estrella es la carne con su raza de vacas de su mismo nombre o el cordero merino.

La plaza del ayuntamiento o plaza de Don Joao III es un ejemplo de arquitectura tradicional presidida por las estatuas de dos mirandeses luciendo una de sus señas de identidad, la capa de honras. Una capa primorosamente decorada para lucir en los días de fiesta. En la plaza nos encontramos el interesante museo de Terras de Miranda. Uno de los museos etnograficos mas visitados de Portugal.

Otro elemento de su patrimonio pero en este caso intangible, es su habla, la fala mirandesa de la que nos hablaron en la recepción en el ayuntamiento con su alcalde Artur Nunes e Isabel Ferreira como responsable de Turismo do Porto en norte Portugal a los cuales agradezco su invitación para conocer tan bello rincón del Portugal desconocido.

La “fala mirandesa” es una lengua oficial en Portugal y que esta emparentada con las antiguas lenguas astur-leonesas. A los oídos del neófito suena como una mezcla de portugués, castellano y bable. Da gusto oírla y apoco que afinéis el oído entenderéis lo que os dicen. Lastima que ninguna mirandesa me susurrase palabras de amor al oído, probablemente me enamoraría

Seguimos con su riquísimo patrimonio inmaterial como son las danzas de “pauliteiros” . Unas danzas ejecutadas antiguamente solo por los hombres y que tiene un carácter bélico, recordad que estamos en la frontera, donde con unos palos los hombres tienen una lucha de “espadas” al son de la música acompañada por el tronar de los golpes entre las maderas.

Hablemos ahora de cosas mas tangibles como su Sé de factura renacentista del siglo XVI que donde se reverencia una curiosa figura de un Niño Jesús, Meninho da Cartolinha. Una curiosa talla ataviada con un sombrero estilo chistera y que según cuenta la leyenda se apareció a los defensores en uno de los asedios a la ciudad, dándoles ánimos para resistir el cerco.

Un experiencia que os recomiendo es bajar a la estación biológica internacional del Duero de donde parten los cruceros para recorrer los impresionantes cañones del Duero y conocer mas sobre su flora y fauna. Asistimos también a una exhibición de cetrería donde pudimos apreciar la majestuosidad del vuelo de las rapaces. Os recomiendo el ver el vídeo donde veréis la situación del pueblo en lo alto del cañón del río.

Por supuesto el río tiene sus leyendas, una es que en una de sus paredes hay un 2. Si estas casada y no lo ves es que tu pareja te esta regalando unos generosos suplementos de calcio para tu frente y si estas soltera y lo ves , enhorabuena has encontrado pareja. No os voy a decir si lo vi o no 😉

Por la noche disfrutamos de una visita al festival Sabores de Miranda donde conocimos a diversos productores locales de productos de artesanía alimentaria de donde hay que destacar sus exquisitos embutidos. ¡ No dejéis de comprarlos !

Habíamos visto el rio desde abajo y nos faltaba verlo desde arriba y la organización nos llevo a un paraje mágico, el Castro de San Joao das Arribas do Douro. Un lugar que como bien podéis imaginar por su nombre existió un castro y cuando se empezó a excavar se encontraron con los restos de la tumba de un general romano. Con el tiempo se fue abandonando y la iglesia edifico una austera ermita con unas vistas espectaculares al río. Un lugar mágico al que quiero volver contigo para enseñártelo para disfrutar de los sonidos de la naturaleza al amanecer mientras se ilumina el cañón del río y justo en ese momento robarte un beso.

Acabamos hablando del burro mirandes y de su centro de conservación donde se crían estos nobles animales que casi se extinguen con la llegada del tractor y los coches. Me sorprendieron por su docilidad y lo cariñosos que eran, especialmente los más jóvenes. Una gran labor la que hacen conservando este gran animal que tanto nos ha ayudado en las labores del campo y como elemento de transporte.

Hablemos de comida, el primer día comimos y nos alojamos en un establecimiento de turismo rural Cimo da Quinta. Un conjunto de casas con un gran patio con piscina donde disfrutamos de un excelente cocido y al desayuno de unos excelentes embutidos hechos por ellos. Es que son autarquicos, hacen su pan, sus carne. El chorizo con el pan de la casa es un autentico escándalo y si lo acompañamos de el excelente tinto de la zona ya es para llegar al éxtasis pero con la ropa puesta.

El segundo día disfrutamos de las excelencias de la cocina del Parador de Santa Catarina donde probamos la riquísima carne mirandesa y un increíble bacalao especialidad de la casa con patatas y nata gratinado al horno. Todo ello con unas bonitas vistas al río Douro. ¿Se puede pedir más?

Miranda do Douro es otro pequeño tesoro en Portugal que tiene tanto que ofrecernos, cultura, gastronomía, paisajes. Un pequeño trozo de Portugal que llevo en mi corazón y al que pienso volver pero quiero que vengas conmigo esta vez, paseando por sus calles , recorriendo sus murallas, navegando por el Douro a ver si ves el 2 de una vez 😉

Gracias a Turismo do Porto e Norte de Portugal por enseñarme este paraíso portugués

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *