Casa Obdulia, Vigo. Pontevedra.

Price:
39€ mas bodega

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5
On 3 junio, 2018
Last modified:3 junio, 2018

Summary:

Una sorpresa de lo mas agradable en Vigo. Un menú degustacion con una excelente relación calidad precio que seguro os va a encantar.

La ría, perdón Mar de Vigo siempre me ha proporcionado grandes momentos tanto en lo personal como en lo profesional, por esa razón cuando oímos hablar de Casa Obdulia y su menú degustación no pudimos evitar hacer una incursión para hacer una auditoría de producto. Además aprovechamos la ocasión para estrenar con el grupo RuRes el nuevo vehículo oficial y ya os adelanto que ambas experiencias fueron de lo más satisfactorias.

¿Que es Casa Obdulia? Buena pregunta, para empezar digamos que el continente no define al contenido. Bajo la fachada de una antigua casa de comidas de un barrio del obrero Vigo nos encontramos a Juan Manuel de la Cruz que tras haberse curtido en mil batallas tras los mejores fogones del País Vasco o Francia decidió volver a casa,, a la casa de comidas de Obdulia, a casa de su madre y apostar por hacer algo diferente.

El interior de la casa esta tal cual hace cuarenta años con la única concesión a una nueva y moderna cocina en la planta baja donde se encuentra la barra para tomar un “guarisnai” mientras se prepara la mesa o esperas por los amigos.

En la planta superior se encuentra el comedor principal un tanto austero e incluso si se me permite la expresión un tanto frío pero al igual que las personas lo que me importa es su interior y que me aporten cosas buenas. Estoy harto de bellezas de cabeza hueca. Un detalle de buen gusto, las flores de las mesas eran naturales y de su jardín, huyendo de lo artificial…¡Bien!

Hemos venido a jugar y por eso pedimos el menú degustación que por unos 39€ más bodega aparte nos ofrece un mundo de experiencias gastronómicas muy interesantes. Empezamos con una “Brandada de Bacalao con piel crujiente y polvo de algas”. Una excelente textura casi de mousse con un toque fresco rematado por el toque salado de la piel del bacalao hecha chip.

Seguimos con “Tostadas de foie a la pimienta” con un gran sabor y que con sutil toque de pimienta, solo eso un toque que no ahogase el resto de esencias del foie.

Momento marisco, “Vieira con crema de nécora y aire de mar”, solo tengo un adjetivo: deliciosa. La carne de la viera nada mas que marcada para que soltase al morderla su sabor a mar realzado con ese encanto de la crema de la nécora Fusión perfecta. La espuma de mar con ese sabor yodado me transporto al olor del mar en un día de temporal mientras estábamos viendo como rompían las olas en el dique y tu me agarrabas la mano, ¿te acuerdas?

“Huevo a baja temperatura con crema de guisantes, jamón y jugo de carne” una conjunción de ingredientes humildes pero que en conjunto hacen un gran plato donde se fusiona el huevo con con el verde del guisante utilizando el jugo de carne con un elemento potenciador de ambos sabores y no quiero olvidarme del excelente crujiente de jamón que le pone el cierre al plato.

Estamos en Vigo, el puerto pesquero por antonomasia, y había que hacerle los honores con una impresionante “Merluza a baja temperatura, mertensia, alga banana, hierba Rocío y sobre una emulsión de sus pieles”. Un hermoso taco de merluza con un sabor excepcional que fui alternando con las diferentes algas para jugar con los sabores del mar. Todo ello acompañado con esa cuasi mayonesa hecha con sus pieles de suave sabor y complementaba a la merluza. A mis compañeros les caían las lagrimas con este plato.

Acabamos con carne, supongo que como guiño a su herencia de casa de comidas, Jose Manuel nos propuso unas “Carrillleras con puré de patata con mantequilla y crema de calabaza”. Un plato de corte muy clásico que nos recordó a la carne asada de toda la vida, la de las casas de comidas de siempre. El sabor estaba muy bien pero, y no lo digo a modo de critica, fue el plato que menos nos sedujo ya que no nos sorprendió en demasía Quizás por que estamos baqueteados en mil guerras y hemos comido en mucha carne asada tradicional y eso nos hace perder un poco el valor de lo cotidiano. Al fin y al cabo el comer son experiencias subjetivas y tu pasado es el que te hace valorar las cosas.

La sobremesas fueron una refrescante “Compota de manzana con espuma de vainilla y bizcocho”, una reinterpretación de un postre clásico que nunca falla.

El cartero siempre llama dos veces, los postres también deben hacerlo y su segunda llamada fue una “Nutella casera, crema de yogur y bizcocho de chocolate”, el chocolate nunca falla tampoco para dejarnos buen sabor en tan excepcional comida.

Llego el momento cafés y nos sorprendió con su “café de ¿pota?” Delicioso ya que tenia diversos añadidos como canela, cardamomo y un toque de licor café. Sorprendente.

La bodega del local es muy sencilla con no mas de 20 referencias de las denominaciones de origen tradicionales pero con selecciones con muy buen gusto y a precios razonables. Jose Manuel nos recomendó un excelente D.O. Ribeiro de Eduardo Peña (17€) a base de un coupage de Treixadura, Albariño, Godello y Loureira todo ello rematado con un poco de madera. Un vino intenso con toques cítricos y de frutas exóticas que deja un excelente postgusto.

El pan era un excelente pan del país que haría las delicias de nuestro experto catador de panes que debido a causas de fuerza mayor no nos pudo acompañar. Por cierto, lo vimos sacar del horno al llegar. Mayor frescura imposible.

Al acabar la comida Jose Manuel vino a hablar un rato con nosotros y me pareció un tipo encantador y con el que daría gusto tomar unos cafés para aprender más cosas del mundo de la gastronomía

Me sorprendió muy gratamente la propuesta de degustacion de Casa Obdulia donde se ha evolucionado el concepto de Casa de Comidas a un menú que aporta una gracia mas a la cocina tradicional y con una excelente relación precio producto. Eso si os recomiendo ir con calma ya que este es un lugar para disfrutar sin prisa de sus excelentes sugerencias. Mientras estábamos por allí vimos pasar una excelente lubina para otra mesa con una pinta excelente.

Antes de que me digas nada, claro que te voy a llevar y daremos una vuelta por el Mar de Vigo pero esperemos no tener temporal como aquel día  o sí por quieres volver a agarrarme la mano 😉

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