Rancho Grande, Perillo. Oleiros

Hoy un buen amigo me dio una grata sorpresa y tras tomarnos unos vinos tuvo el gran detalle de invitarme a comer en el Rancho Grande en Perillo. Este restaurante o tambien lo podriamos definir como asador esta especializado en carnes.

Tras entrar en el comedor apreciamos una decoracion sobria pero agradable al estilo del tipico asador castellano. El comedor es de un tamaño medio y mas luminoso de lo que podria parecer desde fuera. Personalmente no me gustan los comedores oscuros en los que no se ve la comida. Las vistas a la nacional VI y al Burger King  no emocionan mucho pero ahi vamos a comer no a mirar por la ventana.

Nos dierón la carta la cual tiene bastantes platos y en los que predomina la carne, chuleton, entrecot, solomillo, churrasco, etc. Para abrir boca nos decantamos por un pulpo a la brasa  con cachelos(13€) que estaba muy bueno y el cual  tuvieron el detalle de servir con un chorrito de aceite de oliva cosa que es de agradecer a los que nos gusta mojar el pan.Un detalle que me gusto y podreis ver en la foto. La cuberteria era nueva de la marca Jay y los cuchillos que cortaban de verdad.

Tras el entrante nos metimos en faena con un delicioso chuletón de novillo (13.50€) de 650gr el cual acompañamos de patatas y ensalada.El chuleton era tierno y se deshuesaba muy facilmente. Apenas habia que presionar con el cuchillo, sensacion que se refendaba en el paladar. No era necesario masticar, con el simple roce de la lengua se deshacia para liberar en las papilas la sensación de sabores del ligero toque tostado que le confiere el hacerlo en madera y la untuosidad de las fibras de carne. Como toque final el chuleton estaba sazonado con leve costra de sal gruesa que potenciaba su sabor.La carta de postres es mas sencilla. Consta de los tipicos helados industriales y unos sencillos postres caseros del orden de flan con nata, mousse de chocolate, tarta de queso fria decidiendome por esta última. La tarta era casera, se veia la marca de las galletas de la base, con una mousse muy suave  y nada acida con una leve capa de mermelada. Me gusto.

La carta de vinos es amplia, abundando como es logico en los tintos de distintas denominaciones de origen y con unos precios razonables. Y como no podia ser menos para un chuleton nos tomamos un excepcional Pago de Carraovejas de la Ribera del Duero. Si tomais este vino os aconsejo para disfrutarlo en su plenitud dejarlo airearse un poco antes de beberlo.En resumen un restaurante en el cual podemos degustar unas buenas carnes y bien preparadas a unos precios razonables.

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